"Ginebra, Suiza * EFE. El Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU aprobó el jueves, con el apoyo de 30 de sus 47 países miembros, la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, un texto que reconoce el derecho de 350 millones de indígenas en todo el mundo a la libre determinación.
Con la abstención de 12 países, la ausencia de tres y la oposición de Canadá y Rusia, el instrumento internacional, producto de más de 11 anos de negociaciones, fue adoptado en la primera sesión de ese nuevo órgano de Naciones Unidas.
""Aunque no se ha conseguido por consenso, estoy muy satisfecho con el resultado, porque era necesario adoptar ese texto"", afirmó el presidente del CDH, el embajador de México, Luis Alfonso de Alba, en declaraciones a la prensa.
La Declaración reconoce el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación y establece que deben dar su consentimiento a la explotación de los recursos naturales de sus tierras y limita las actividades militares sobre esos territorios.
Además, reconoce los derechos colectivos de esas poblaciones, tales como la preservación de sus valores culturales y de su identidad étnica, o la protección ante cualquier intento de expulsión de sus territorios ancestrales.
Sin embargo, se trata de un instrumento que no es de obligado cumplimiento por parte de los estados, aunque muchos lo ven como el germen de una futura convención que sí tendría ese carácter. El presidente del grupo de trabajo de la ONU que negoció la Declaración, el diplomático peruano Luis Alberto Chávez, dijo que haber tenido sólo dos votos en contra ""ha sido el mejor escenario posible"".
Esta semana, Canadá, Rusia, Australia, Estados Unidos y Nueva Zelanda expresaron sus reservas al texto y plantearon prolongar las negociaciones, al menos hasta la próxima sesión del CDH en septiembre.
Chávez senaló que ""más allá del resultado, a partir de ahora los Estados y los pueblos indígenas inician una nueva etapa basada en una relación de tolerancia, de respeto y de integración de esas comunidades en sus respectivas sociedades"".
Reconoció que ""las condiciones de marginalidad y opresión que viven muchos de esos pueblos no van a cambiar como por milagro de la noche a la manana, pero se trata del punto de partida para revertir esa situación"".
""Aunque no se irá a la misma velocidad en todas partes del mundo, todos iremos en la misma dirección"", recalcó Chávez, quien expresó su confianza en que el texto logre ser aprobado por consenso en la Asamblea General de la ONU, en septiembre próximo, cuando celebrará su sesión anual.
El texto, cuya versión final fue elaborada por Chávez recogiendo las distintas posiciones de los participantes en el proceso- recibió el respaldo de delegados de pueblos indígenas de distintas regiones.
En el mismo sentido, el embajador De Alba, consideró ""evidente que el máximo acuerdo posible ya estaba reflejado en el documento, por lo que la continuación de las discusiones no nos iba a acercar más"".
Recordó que en llegar hasta la votación de hoy ""se han tardado demasiados anos, 11 de negociaciones gubernamentales, pero 21 en total"", desde que comenzó el proceso.
Para De Alba, la Declaración refleja ""un equilibrio muy delicado entre las aspiraciones de los pueblos indígenas y la voluntad de atenderlas por parte de la gran mayoría de los Estados miembros"", lo que queda demostrado por el apoyo explícito de 30 países y la oposición de solo dos.
Por su parte, el embajador de Perú, Manuel Rodríguez Cuadros, quien presentó al CDH la resolución pidiendo la adopción de la Declaración, declaró que se trata de ""un acto de reivindicación histórica de los pueblos indígenas"".
""Desde ahora, esas minorías ya no lucharán por el reconocimiento de su derecho, sino por su ejercicio"", puntualizó.
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