Con 42 votos a favor, 22 en contra y una abstención, el Congreso de la Ciudad de México aprobó el decreto para extender la presencia del Ejército en las calles, en tareas de seguridad, hasta 2028.
Esta reforma constitucional fue avalada con los votos a favor de Morena, sus aliados y el PRI; mientras que los votos en contra fueron del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.
Con esto, la Ciudad de México se convirtió en la segunda entidad en avalar esta minuta, que fue enviada por el Congreso de la Unión la semana pasada a todos los congresos locales.
La discusión de este decreto se realizó en medio de gritos, pancartas, aplausos, porras, llamados al orden y recordatorios hacia el ex presidente Felipe Calderón.
Durante el debate, y al hacer uso de la tribuna, el diputado de Morena, Nazario Norberto, recordó que quien militarizó al país fue el “alcohólico” de Felipe Calderón. Lo anterior, encendió el ánimo de los panistas quienes gritaban a coro: “Calderón, Calderón”.
Como estos gritos no dejaban que el orador continuara con su intervención, el presidente de la Mesa Directiva, Fausto Zamorano, tuvo que intervenir para llamar al orden.
Lourdes Paz, integrante de la bancada del PT, lamentó que ahora el PAN se rasgue las vestiduras al hablar de militarización, pues fue el expresidente Felipe Calderón, a quien llamó “comandante Borolas”, quien declaró la guerra contra el crimen organizado.












