El pleno del Senado aprobó un dictamen para reformar el artículo tercero y 133 de la Ley Federal del Trabajo, a fin de evitar prácticas que condicionen el acceso al trabajo, entre ellas el llamado “buró laboral”.
Durante la sesión ordinaria se avaló por unanimidad la reforma que prohíbe el llamado buró laboral, que es una base de datos no oficial que recopila información sobre el historial laboral de las personas trabajadoras, e incluye despidos, renuncias y conflictos laborales.
Dicho listado no está regulado, pero a este recurren diversas empresas para filtrar candidatos y con ello se restringen oportunidades de empleo por razones ajenas a las calificaciones específicas requeridas para un puesto.
La base de datos es similar al Buró de Crédito en el ámbito financiero, y tiene consecuencias negativas en la vida de las personas trabajadoras por limitar el derecho al trabajo, generar exclusión social, debilitar los derechos laborales, fomentar un entorno de precarización y vulnerabilidad laboral.
Además de afectar la dinámica del mercado laboral, fomentar la cultura empresarial basada en el castigo y la desconfianza, es una forma moderna de discriminación que restringe las oportunidades de desarrollo profesional, por lo que con esta reforma se garantizan los procesos de contratación justos, equitativos y basados en méritos objetivos.
Al presentar el dictamen, Manuel Huerta Ladrón de Guevara señaló que el Estado debe garantizar el acceso al trabajo por capacidades y méritos, y por ello el buró laboral es una práctica de discriminación que vulnera la dignidad de las personas trabajadoras y desnaturaliza el derecho al trabajo digno.
De ahí que la reforma busca proteger los datos personales de los trabajadores, restituir el sentido garantista del derecho laboral y dejar en claro que en México ningún trabajador debe ser castigado.












