Para mantener al alza la venta de nochebuenas en el territorio nacional, agricultores mexicanos desarrollaron más de 21 variedades de la flor que pintarán las celebraciones de fin de año en el país.
Aunque es tradición colocar esta planta en color rojo como ornamento durante la Navidad, floristas nacionales se arriesgaron a reproducir a las nochebuenas con el objetivo de expandir su mercado y hoy se pueden adquirir en color amarillo, rosa, blanco, aperlado, con rayas o marmoleadas.
Gracias a la expansión de sus variedades, se presentó un repunte de ventas a nivel nacional y en la Ciudad de México, entidad que tiene el tercer lugar en producción de toda la República Mexicana con tres millones 250 mil plantas, serán beneficiadas más de 300 familias que subsisten con ingresos de sus viveros y concederán al país una derrama económica de más de 30 millones de pesos, de acuerdo con información de Felipe de Jesús Ponce Morales, representante de la Secretaría de Agricultura en la capital.
“El proceso de hacer crecer las nochebuenas es largo; empieza en marzo, compramos los esquejes en casas que se dedican a reproducirlos y de marzo a la fecha se da el crecimiento de desarrollo, pigmentación y floración”.
El dueño del vivero Xochiplant, en Caltongo, Xochimilco, explicó que la idea de crear diferentes tipos de plantas nació cuando un embajador de Estados Unidos se llevó unas plantas a su país para modificarlas genéticamente y patentar sus propios ejemplares.
Detalló que para reproducir las flores, los agricultores toman ejemplares de diferentes tamaños, colores y adecuaciones; luego cortan sus tallos, los unen hasta que queden bien sujetados para, finalmente, plantar la parte de las raíces en la tierra hasta que dé raíces nuevas.
Este año se registraron 21 nuevos tipos, la mayoría reproducidos por la Universidad Autónoma de Chapingo y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias, que se distribuyen en todos los mercados del país.












