Una delegación oficial del Vaticano se encuentra en Buenos Aires para definir los pormenores de la visita del papa León XIV, prevista para noviembre, coordinando acciones junto a la Conferencia Episcopal Argentina, mientras que también se evalúan cuestiones sanitarias y de seguridad en un evento que puede movilizar a 800 mil personas solo en la capital.
La comitiva que llegó el domingo desde la Santa Sede está encabezada por el coordinador de los Viajes Apostólicos, monseñor José Nahúm Jairo Salas Castañeda, quien es mexicano y cumple ese rol desde junio del año pasado. Las autoridades vaticanas trabajaron junto a representantes de la Cancillería argentina y la Nunciatura Apostólica; revisarán los escenarios previstos para las actividades del papa, evaluarán posibles lugares para actos masivos, encuentros con fieles y visitas a instituciones.
El objetivo principal de la visita es asegurar que la mayor cantidad de gente pueda participar de los encuentros, dijeron a ANSA portavoces de la Iglesia. Se están evaluando espacios abiertos, tales como la ancha avenida 9 de Julio, donde podría realizarse una misa masiva.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, primo del expresidente Mauricio Macri, afirmó que la ciudad se prepara para recibir entre 600 mil y 800 mil personas durante la visita de León XIV en noviembre.
La visita del sumo pontífice a la Argentina será entre el 8 y el 11 de noviembre como parte de su primera gira por América del Sur desde el inicio de su pontificado. El viaje incluirá escalas en la ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba, en una visita apostólica que pondrá fin a casi cuatro décadas sin la presencia de un papa en el país.












