El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, arremetió ayer miércoles contra aquellos que lo califican de protagonista y populista por la producción de un documental para concientizar sobre el feminicidio y por presentar ante el Senado una propuesta para prevenir y sancionar dicho delito del fuero común.
En conferencia de prensa, el ministro respondió que unos cuantos lo llaman populista y protagonista, por hacer su trabajo.
“Si populista es defender los derechos humanos de todas las personas, si populista es defender los derechos humanos de los más pobres, de los desprotegidos, de los olvidados, de los invisibles de México.
“Si populista es acudir a Santa Martha Acatitla para ir a ver por primera vez a los ojos de estas mujeres, darles visibilidad, darles voz, defender en este momento a 577 de ellas, devolverles la confianza, la esperanza y tratar de hacer diferencia en sus vidas.
“Si populista es luchar por los derechos de las personas de la diversidad sexual y si populista es dar la cara y correr riesgos con los medios de comunicación todos los días.
“En suma, si populista es estar del lado de los derechos y del pueblo, soy populista. Barack Obama decía que también era populista porque luchaba por los pobres. Poco les falta para decir que el papa Francisco es populista porque acaba de decir que se requiere una Iglesia latinoamericana popular”, reviró.
En la zona de murales del edificio de la SCJN, Zaldívar afirmó que sus críticos quisieran que estuviera encerrado en una oficina sin salir, sin comunicar, solo “en una esfera de cristal, ajeno a la realidad y de las personas de carne y hueso”.
“Les molesta que dé entrevistas, les molesta que en redes sociales me trate de acercar a todas las personas más jóvenes”, añadió.
El ministro señaló que a sus críticos les molesta un documental sobre el feminicidio, pero no que maten a miles de mujeres en este país.
Los retó a que lo critiquen por su trabajo, porque, dijo, la transformación del Poder Judicial de la Federación es tangible. “Les molesta el cambio, les molesta la transformación”, concluyó.











