Dos juezas y un magistrado de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala, fueron capturados por su presunta responsabilidad en caso de corrupción, informaron ayer las autoridades.
Las capturas son resultado de las investigaciones del Ministerio Público y de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), misión de las Naciones Unidas que colabora en la lucha contra el crimen organizado.
En operativos de las autoridades fueron arrestadas las juezas Jisela Reinoso Trujillo y Marta Sierra de Stalling, y el presidente de la Sala Regional Mixta de la Corte de Apelaciones del ramo Civil del occidental departamento de Quiché, Erick Santiago de León.
Reinoso Trujillo, detenida en su residencia en la capital, es acusada de lavado de dinero u otros activos, enriquecimiento ilícito y obstaculización a la acción penal.
Según la CICIG, la jueza presenta un “incremento injustificado de su patrimonio, ya que cuenta con bienes que sobrepasan su poder adquisitivo y resultan incongruentes con los ingresos que devenga como empleada pública y como docente”.
Añadió que “algunos bienes de la jueza fueron cancelados parcialmente con dineros que nunca ingresaron a sus cuentas bancarias”.
Su colega, Sierra de Stalling, captura en su oficina, sindicada de los cargos de cohecho pasivo y prevaricato, habría beneficiado con fianzas a seis procesados de la red de defraudación aduanera La Línea, quienes así quedaron en libertad.
Por este caso, de un grupo criminal que operaba en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), renunciaron el presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti, ambos en prisión preventiva.
Las investigaciones del Ministerio Público y de la CICIG determinaron que la jueza Sierra de Stalling “decidió ligar a proceso a los veintidós sindicados” en el caso de La Línea detenidos el 16 de abril.











