La agente primera de la Policía Municipal de Navolato, Karen Ivette Serino Sainz, quien denunció ser víctima de acoso laboral, amenazas de muerte y pérdida injustificada de dos grados de mando en la corporación y reducción de salario, fue arrestada y enviada a barandilla por supuestos actos administrativos.
María Teresa Guerra Ochoa, secretaria de la Mujer del Estado, pidió en forma respetuosa a las autoridades municipales de Navolato que se libere a la joven policía y que se le escuchen en sus demandas y planteamientos.
Diálogo
Citó que gestiona en forma directa con la alcaldesa de Navolato, Margot Urrea Pérez, que se resuelva y ponga fin al hostigamiento e intimaciones que se ejercen contra la servidora pública. Dio a conocer que en dos ocasiones se ha reunido con la presidenta municipal con la finalidad de resolver este asunto, la cual ha hecho el compromiso de atender a cabalidad, sin embargo, el sábado pasado la mujer policía fue sufrió un arresto.
La secretaria de la Mujer del Estado detalló que Karen Ivette ha declarado en forma pública ante medios de comunicación que ha sido acosada por haber tenido en el pasado un rango superior y que sus compañeros hoy buscan en alguna forma vengarse. Guerra Ochoa explicó que las corporaciones policiacas no se deben regir por colores, situaciones personales o favoritismo, puesto que su función es proteger a la población y enfocarse a ejercer mejor su trabajo.
Serino Sainz, la semana pasada, ante medios de comunicación volvió a plantear que con el cambio de administración municipal, sin justificación, de policía tercera se le bajó el grado a primera y por ende su salario, pese a sus reclamos, no se le dieron mayores explicaciones.
Reveló que los responsables de estos actos ilegales, acoso laboral y amenazas que ha recibido provienen del comisionado de Seguridad Pública y Tránsito de Navolato, Rodolfo Casateñada Beltrán y del coordinador operativo, Gilberto Sánchez Martínez. Karen Ivette puntualizó que ante los abusos de autoridad interpuso un juicio en un juzgado de distrito, en donde se le dio la razón, sin embargo, en Seguridad Pública no han acatado el mandamiento.












