En medio de una crisis de inseguridad que agobia al estado, y que en los primeros 11 días del mes dejó un saldo de 54 homicidios dolosos -la mitad, es decir 27 entre el viernes el lunes-, arribaron a Nuevo León procedentes de la Ciudad de México, 300 elementos del Segundo Batallón de Fusileros Paracaidistas de la Sedena, que tienen como propósito realizar trabajos de inteligencia, así como reconocimientos terrestres y disuasivos a fin de llevar a cabo la detención de integrantes de la delincuencia organizada.
Los efectivos de las fuerzas federales llegaron a la entidad como parte de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública y la Política de Cero Impunidad, en respuesta a la crisis de inseguridad que vive Nuevo León, “debido a los recientes escenarios violentos que han alarmado a la sociedad”, que llevaron al Gobierno Federal “a tomar medidas inmediatas y contundentes”, señaló la Séptima Zona Militar.
El reforzamiento con este personal altamente capacitado, que se suma a otras fuerzas federales del Ejército y la Guardia Nacional ya presente en Nuevo León, se da en momentos que se registra una ola de violencia en la entidad, con un total de 54 homicidios dolosos del primero al 11 de diciembre, elevando a mil 336 homicidios dolosos en lo que va del año.
Tan solo del día 8 al 11 del presente mes hubo 27 homicidios dolosos, contando entre las víctimas una niña de cinco años de edad, que murió víctima del fuego cruzado entre presuntos integrantes del crimen organizado en San Pedro Garza García, cuando su familia pasaba por la zona; además, un adolescente de 14 años falleció por heridas de bala en la cabeza a raíz de una ataque armado contra jóvenes que permanecían en un bar de Apodaca.












