El profesor chileno Eduardo Artés Brichetti, quien defiende al régimen del mandatario norcoreano Kim Jong-un y se reconoce como marxista leninista, buscará ganar los comicios presidenciales del próximo 19 de noviembre.
Abanderado del partido Unión Patriótica, el docente, de 66 años de edad, ha defendido en todos los debates a los regímenes de Corea del Norte y Venezuela, los que a su juicio son “democracias populares” que están “felizmente alejadas del imperialismo” de Estados Unidos.
Y han sido precisamente esos temas lo que han generado mayor polémica, sobre todo cuando se le consulta si traerá esos modelos a Chile si es que gana las elecciones presidenciales para “refundar” este país de la mano de los trabajadores.
No sin molestia cuando es consultado por periodistas, el abanderado de Unión Patriótica suele calificar como “caricaturas” las preguntas respecto a eventuales “importaciones” de los modelos norcoreano y venezolano y ha reiterado que cada país debe implementar una solución propia a sus problemas.
En sus exposiciones públicas, el candidato se define como “la única alternativa real de izquierda en Chile” y define a la gobernante Nueva Mayoría y al izquierdista Frente Amplio como conglomerados “que no tienen nada de izquierda” y que incluso obedecerían a la “derecha oligárquica”.
Admirador del fallecido presidente Salvador Allende (1970-1973), Artés Brichetti, le quiere devolver el poder a los trabajadores y nacionalizar una serie de empresas claves para el desempeño económico de esta nación sudamericana.
Drástico en sus planteamientos y controversial en sus ideas, lo que ha quedado de manifiesto en todos los debates donde ha participado, el candidato de la “ultra-izquierda”, como algunos sectores políticos lo definen, es partidario de una Asamblea Constituyente para terminar con la actual Carta Magna.
De cuerdo al docente, su candidatura presidencial “nace y se construye desde la demanda popular” con el objetivo de transformar a Chile en un país “centrado en los trabajadores, en las mayorías, en los pueblos”.
Un eventual “gobierno patriótico popular”, Artés Brichetti nacionalizaría todos los recursos naturales y las instituciones financieras pasarían a manos del Estado para ser gestionadas conforme un plan de desarrollo y construcción nacional.











