Este día se celebra la asistencia humanitaria en todo el mundo, es decir, a quienes corren todo tipo de peligros para ayudar a personas en situación de adversidad. La fecha fue determinada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para que coincidiera con el aniversario de un ataque terrorista a la sede de este organismo en Irak, hace doce años, en el que falleció personal de la agencia internacional.
No sólo personal de la Organización de Naciones Unidas participa en este tipo de actividades; también lo hacen muchas organizaciones de las más variadas disciplinas relacionadas con la organización y capacitación para el trabajo, la educación, la sanidad y la salud humana, trabajo en el que destaca la organización Médicos sin Fronteras, cuya contribución está vigente en todos los continentes.
Hay sin duda seres humanos que son tocados con una sensibilidad excepcional, quienes por solidaridad sacrifican incluso su propio bienestar y seguridad, con tal de proporcionar consuelo, auxilio o un beneficio a sus semejantes, por encima de cualquier consideración e interés político, de liderazgo manipulador, por una conviccción que está más allá de su propia trascendencia.
Hace unos años, en este marco, la Organización de Naciones Unidas organizó una campaña para pedir a personas de todo el mundo que realizaran trabajo voluntario en la víspera de la conmemoración del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, a celebrarse el 19 de agosto, en la que el propósito fue involucrar a mil millones de personas en pequeñas labores a favor de personas que lo necesitaran.
No únicamente el organismo mundial hace llamados a participar en esas acciones. En España, en este país y en muchos otros, diversas organizaciones que tienen como propósito trabajar para paliar el dolor de comunidades en desgracia, sin fines de lucro, exhortan e invitan a sumarse.
Los cooperantes o asistentes, quienes para realizar estas actividades vencen toda clase de obstáculos, pueden comprar víveres para gente necesitada, alimentar a alguien sin hogar, participar en un proyecto comunitario, o servir como mentor para un joven en condiciones menos privilegiadas, entre otras actividades, indicaba esa positiva campaña solidaria.
No tenían que salir a otros países, pues en el suyo hallarían un sinfín de actividades con las que podrían beneficiar a alguien que lo agradecerá por siempre.
Organizaciones que cuentan con un mayor número de miembros y recursos financieros pueden salir de sus fronteras para trabajar en países que carecen de infraestructura. No son pocos los médicos, pero también personas jóvenes principalmente, de otras profesiones, que se adentran en diversas regiones de África, Asia y América, en donde brindan todo tipo de asistencia, a pesar de innumerables azares y sacrificios.
El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria fue establecido en 2008 por la Asamblea General, como ya se dijo, con el fin de honrar la memoria del personal humanitario de la Organización de Naciones Unidas fallecido en servicio, así como para generar mayor conciencia sobre esa labor en todo el mundo.
Y no solo existen sino que son muchos. Quienes realizan estas actividades sostienen que son alrededor de 200 millones de personas en todo el mundo las que con honestidad, a diario o por temporadas, se dedican a actividades solidarias, tanto en zonas apartadas y rurales como en las ciudades, en este país como en otros muchos, siempre con el bien como objetivo y fin de todos los esfuerzos.












