Pocas propuestas y muchos ataques, o al menos el intento de exhibir o encontrar la “piedrita” en el camino del contrincante para restarle simpatía. Así fue el segundo debate entre los aspirantes a la gubernatura de Querétaro.
Comentarios sarcásticos, burlones, cuestionamientos sobre el “chapulineo” partidista; gastos excesivos de campaña; presuntos actos de corrupción que envuelven a Morena, a nivel nacional, y al PAN en lo local; así como la alta pensión de la candidata Celia Maya que representa un partido de lucha social.
Las fuerzas, en su mayoría, se centraron en atacar la propuesta de la Cuarta Transformación, que encabeza Celia Maya; María de Jesús Ibarra, del Partido Encuentro Solidario (PES), Raquel Ruiz, de Revolución Democrática (PRD), Katia Reséndiz, del Verde Ecologista de México (PVEM), y Penélope Ramírez, del Trabajo (PT), cuestionaron las políticas de la 4T de un presidente que, afirmaron, ha demostrado ser un destructor y de apoyar poco a la productividad.
Katia Reséndiz fue quien propinó el “golpe más certero” al cuestionar a la exmagistrada su pensión de más de 140 mil pesos y de la invitación que ha hecho la morenista a otros para sumarse a su proyecto.











