Un hombre armado con un rifle y una pistola mató a cuatro personas en un edificio médico en Tulsa, Oklahoma, pero tenía un blanco en la mira: un médico que lo operó y al que culpaba de sus dolores, dijeron el jueves las autoridades.
De acuerdo con The New York Post, el agresor fue identificado como Michael Louis, quien abrió fuego alrededor de las 17:00 horas del miércoles en un consultorio ortopédico.
El jefe policial detalló que el 19 de mayo, Louis, de 45 años, acudió al hospital donde se sometió a una cirugía de espalda realizada por el Dr. Preston Phillips. Louis fue dado de alta el 24 de mayo, dijo Franklin.
Louis llamó varias veces para quejarse de dolor y buscó tratamiento adicional. El martes visitó a Phillips y el miércoles volvió a llamar a la consulta del médico en busca de apoyo, comentó Franklin.
Phillips era cirujano ortopédico certificado especializado en cirugía de la columna vertebral y reconstrucción de articulaciones.
Franklin también manifestó que Louis compró legalmente un rifle semiautomático del tipo AR-15 en una armería local alrededor de una hora antes del tiroteo, mientras que la pistola semiautomática la compró el 29 de mayo en una casa de empeños local.
La policía recuperó una carta escrita por Louis en la que dejaba clara su intención de matar a Phillips y a “cualquiera que se interpusiera en su camino” tras la operación que, según él, le había dejado enfermo, mencionó Franklin.












