La política monetaria debe enfrentar el desafío urgente de la inflación como un experto en pilotaje, para llevar a la aeronave de regreso a un lugar más seguro y estable, opinó Agustín Carstens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS).
En su discurso, recurrió al lenguaje de la aviación para matizar sus ideas. Un entorno más hostil tiene implicaciones aleccionadoras para la política económica, pues se puede estar cerca a lo que en aviación se le llama la “esquina del ataúd”, dijo al referirse a una frase de los pilotos que alude al punto delicado del margen de maniobra que tiene la aeronave para mantenerse estable al reducir la velocidad a grandes altitudes.
Carstens alertó que seguir confiando principalmente en las herramientas de demanda agregada para impulsar el crecimiento en este contexto podría aumentar el peligro, pues sería más difícil controlar la inflación. Sobre cómo actuar, dijo que cuanto antes los formuladores de políticas se comprometan a estrategias de crecimiento sostenible enfocadas en revitalizar el lado de la oferta, la economía será más fuerte.












