Aumenta la trata de personas

Aumenta la trata de personas

La crisis por coronavirus aceleró el proceso de digitalización de las redes especializadas en el tráfico de seres humanos, denunció la Comisión Europea durante la presentación de una propuesta para actualizar la estrategia de la Unión Europea para combatir este delito.

“Los grupos especializados en la trata de personas se adaptaron rápidamente a la situación generada por la pandemia, ahora la trata se produce en gran parte de manera digital”, afirma la Comisaria Europea del Interior, Ylva Johansson.

El espacio cibernético además es explotado para cuestiones logísticas, como planificar el transporte, el alojamiento y publicitar a las víctimas.

Las operaciones en línea suponen un desafío adicional, porque dificulta aún más la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden y del poder judicial, señala el documento estratégico de la Comisión.

El tráfico de personas es un fenómeno en ascenso en Europa, entre 2017 y 2018 había 14 mil víctimas registradas, en 2015-2016 la cifra era de 10 mil 932.

Esta actividad delictiva afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas, 72 % de las víctimas totales; y principalmente se trafican como objetos sexuales, el 60 %; un 15 % de los abusos son con fines de explotación laboral. Contrario a lo que se piensa, las víctimas no vienen del exterior, la mitad son ciudadanos de la Unión.

Los ingresos derivados de esta actividad delictiva ascienden a 29 mil 400 millones de euros al año a nivel global, de los cuales 14 mil se estarían facturando en la Unión Europea.

La Comisión Europea prevé que la pandemia genere las condiciones para una mayor explotación. Para poner freno a este crimen el Ejecutivo comunitario pretende actualizar su plan de lucha, el cual tiene una década de antigüedad y no responde a los nuevos desafíos provocados por la crisis sanitaria.

La esencia del plan operativo para el periodo 2021-2025, explicó Johansson, radica en cambiar la ecuación: de un delito de bajo riesgo y altos beneficios a uno de alto riesgo y bajos beneficios.

En concreto, Bruselas plantea la posibilidad de criminalizar a los explotadores y los servicios, tanto a quienes emplean a una persona víctima de la trata de blancas, como a quienes la usan como objeto.

El desmantelamiento de estructuras legales es otro objetivo. Los grupos especializados utilizan hoteles, clubes nocturnos y salones de masajes como fachadas para sus operaciones. Para desbaratar los negocios criminales habrá más investigaciones financieras y el desarrollo de un marco legal más sólido para identificar, incautar y confiscar activos.