Estados Unidos está cumpliendo la amenaza de cancelar las visas de turistas a personas que viven en la zona de la frontera, cuyos hijos nacieron en aquel país, lo que las autoridades estadounidenses consideran “turismo de parto” y los señalan de ser una “carga pública”.
Los principales argumentos son tener adeudos hospitalarios o no contar con un tutor en Estados Unidos para los menores que nacieron y estudian en ese país.
En los últimos tres meses estos casos se han multiplicado entre habitantes de Ciudad Juárez, Chihuahua, y Reynosa, Tamaulipas.
Uno de ellos es el de Rosa Delia Alcalá, de Reynosa, a quien retiraron la visa el 7 de mayo, cuando intentaba cruzar para dejar a sus hijos en una escuela del Valle de Texas.
El motivo: un adeudo de 2 mil 300 dólares en un hospital de McAllen, Texas, por el nacimiento de su segundo hijo. Las autoridades migratorias le advirtieron que el retiro de visa también aplica a su esposo.
Rosa reconoce que, con el paso del tiempo, dejaron en el olvido la deuda y se concentraron en sus dos hijos, que iniciarían su educación en el Valle de Texas.
Nacer en Estados Unidos
Entre las familias que viven en las ciudades de la frontera norte es una práctica común que sus hijos nazcan en el país vecino.
De acuerdo con datos oficiales, desde junio de 2026 el gobierno de Estados Unidos intensificó el retiro y la cancelación de visas de turista (B-1/B-2) por motivos de “turismo de parto”, tras el endurecimiento en las políticas migratorias.
Según se ha dado a conocer, esta acción se habría desplegado tanto en embajadas como en los puertos de entrada terrestres de la frontera con México.
Jorge Vázquez Campbell, abogado especialista en migración, explicó que el gobierno estadounidense está utilizando sistemas de inteligencia artificial para cotejar la información de quienes pudieron haber cometido algún delito o irregularidad en su territorio.
Señala que esta situación lleva un año, pero se ha incrementado en los últimos meses.
Un caso diferente es el de Esthela González, quien cruzaba a diario a McAllen, Texas, para dejar a sus hijos en la escuela, pero no regresaba a territorio mexicano, prefería aprovechar las seis horas que duraban las clases para realizar compras, visitar a alguna amiga o familiar.
“Me mandaron a revisión el jueves 25 de mayo, me preguntaron por qué me quedaba todos los días; les dije que iba a tiendas, a desayunar en lo que mis hijos salían de la escuela. Me explicaron que no era normal que yo pasara tanto tiempo del lado americano y que, por tal motivo, me cancelaban la visa” por sospecha de trabajar ilegalmente en Estados Unidos, relató la mujer.
El abogado Vázquez Campbell señala que ahora es más común encontrar gente a la que le quitaron la visa. Detalla que esto aplica no solo a las madres que dieron a luz en Estados Unidos, sino también a quienes han cometido alguna multa de tránsito o tuvieron algún otro problema.












