El cáncer en órganos hematopoyéticos (bazo, ganglio, timo, hígado o médula ósea) y digestivos son los que más muertes causan a la población mexicana, aunque comienzan hacerse presentes aquellos tumores relacionados a factores de riesgo asociados a estilos de vida no saludables, en particular con el consumo de tabaco y alcohol, y la obesidad.
Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al presentar las Estadísticas en el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebrará el próximo 4 de febrero.
De acuerdo con las estadísticas de los grupos de edad desde 18 años hasta 59 años, “comienzan a hacerse presentes aquellos tumores relacionados a factores de riesgo asociados a estilos de vida no saludables”.
Según los estudios epidemiológicos, “las personas que desarrollan la enfermedad tienen ciertas conductas o una mayor exposición a sustancias identificadas como cancerígenas”.
Por ejemplo, la evidencia médica reporta que el hábito de fumar no sólo se relaciona a tumores malignos en los órganos del aparato respiratorio (primordialmente cáncer de pulmón), sino que tiene efectos en el desarrollo de cáncer de vejiga, riñón, páncreas, estómago, colon, recto y cuello uterino.
Además, la obesidad genera cambios hormonales que inciden en el crecimiento celular desordenado y se le relaciona al cáncer de mama, endometrio, páncreas, riñón, colon y vesícula. El consumo de alcohol se ha asociado al cáncer oral, de esófago, mama, hígado y de colon y recto.
Por rango de edad, durante el periodo de 2011 a 2016, alrededor del 50 por ciento de las muertes observadas por tumores malignos en la población de 0 a 17 años se deben a cáncer de órganos hematopoyéticos (conformado entre otros por la leucemia).












