México, DF * Notimex. El aumento de precios en los alimentos puede ser el elemento central de un proceso inflacionario en México, con efectos negativos mayores en la población con menos recursos, alertó José Antonio Cerro Castiglione, economista de la Universidad Iberoamericana.
Ese aumento sucede porque la inflación resta la capacidad de compra de la gente que menos dinero tiene y provoca un proceso de redistribución hacia arriba del ingreso, es decir, el dinero pasa de los sectores de menor ingreso hacia los de mayor ingreso.
El académico especificó que para contrarrestar una posible inflación los ciudadanos pretenden hacer un ajuste de sus egresos, pero éste se dificultará entre quienes menores ingresos tienen.
Detalló que uno de los elementos más difíciles de reubicar es el gasto en alimentos, sobre todo los de consumo diario y popular. Para precisar lo dicho, mencionó que de acuerdo con datos de las encuestas de hogares en el país, el mexicano promedio destina 33 por ciento de su gasto total a los alimentos.











