En México, a diferencia de los demás países de la OCDE, los alumnos que abandonan sus estudios en la educación secundaria tienen niveles de empleabilidad elevada pero en el mercado informal, señaló Montserrat Gomendio.
La directora adjunta de Educación y Competencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) precisó que por el contrario, aquellos que continúan su educación preparatoria o incluso acaban la superior no consiguen una mejora tan sustancial en términos de empleabilidad.
“Esto tiene que ver por una parte con la calidad de la educación que se ofrece en estos niveles educativos y, por otra, con una falta de conexión entre los conocimientos y competencias que los estudiantes adquieren en las distintas etapas educativas y lo que necesita el mercado laboral”, indicó.
Por lo tanto hay que hacer un esfuerzo por conseguir un engranaje mejor entre las necesidades del mercado laboral y lo que oferta el sistema educativo, subrayó durante el Seminario Internacional OCDE-México que se imparte en el Salón Hispanoamericano de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
En ese marco se discutirán todos aquellos factores que pueden influir en el éxito de una reforma educativa, sobre todo las dificultades que puede haber en el largo recorrido para su aplicación.
En primer lugar, destacó, hay que situar al estudiante como el objetivo de la mejora del sistema educativo y conseguir que todos los sectores implicados participen, para que sea sostenible en el tiempo y que cuente con el consenso necesario para que eso sea posible.
Hay que construir el suficiente nivel de capacidad para mantener la reforma; evaluar las políticas a medida que se van poniendo en práctica y poner en marcha sistemas de liderazgo para conseguir que haya puntos de anclaje como para que siga avanzando en los próximos años.












