Aunque la Clínica de Especialidades Internacional en Mexicali -donde cortaron la oreja de un bebé en una cesárea que iluminaron con celulares- incumplió con una norma de salud al no contar con infraestructura mínima, no ha sido sancionada.
El acta constitutiva revela que uno de los socios es padre de un director en Oficialía Mayor de Gobierno del Estado, mientras que otra socia es esposa de un ex secretario estatal de Salud.
El documento detalla que la empresa Clínica de Especialidades Internacional de Mexicali, S. de R.L. fue creada el 15 de febrero de 1993 en la capital del estado, por tres personas: David Cervantes Torres, médico cirujano y partero; Martha Cecilia Díaz Gallegos, oftalmóloga, y María Dozal Granados.
David Cervantes Torres, uno de los tres propietarios de la compañía de salud, es padre de David Ramses Cervantes Aguilar quien, según la página de transparencia del gobierno estatal, actualmente es director de Adquisiciones y Servicios Generales de la Oficialía Mayor desde el 1 de enero de 2022. Cervantes Aguilar fue parte del equipo de campaña de Morena en las elecciones de 2021.
El 6 de junio pasado, durante un apagón general que afectó a más de 300 mil residentes en Baja California y Sonora, personal médico de la Clínica de Especialidades Internacional en Mexicali –de la que Cervantes Torres y Díaz Gallegos son socios- realizó una cirugía y para ello utilizó como iluminación las lámparas de un par de celulares.
Durante la intervención, además de ignorar a la paciente, lesionaron al bebé. La Ley General de Salud en su artículo 198 indica que las clínicas y hospitales deberán tomar en cuenta las normas oficiales para poder operar y en caso de incumplimiento, la sanción, además de a una multa que puede superar el millón de pesos, también podría incluir una suspensión temporal o clausura.












