Silvano Aureoles Conejo, gobernador de Michoacán, insistió en la urgencia de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anule las elecciones del pasado 6 de junio en ese estado, pues “fue una narco elección” donde se violó el derecho de las y los ciudadanos a elegir y ser elegidos de manera libre.
Denunció que estas fueron las elecciones más violentas de la historia, con 91 políticos asesinados, y en las que varios candidatos fueron amenazados por la delincuencia organizada para que no se registraran o se bajaran de la contienda antes de la jornada electoral.
El mandatario michoacano presentó evidencias de la injerencia del crimen organizado, a través de videos y audios con testimonios de las irregularidades registradas, como el robo de urnas y la existencia de casillas a las que llegaron urnas previamente llenas con boletas marcadas a favor de los candidatos de Morena, partido que ganó en los municipios de Michoacán y con la mayor presencia de grupos narcotraficantes.
Silvano Aureoles aseguró que la delincuencia organizada ya encontró el modelo, aprendió a robarse las elecciones y está más empoderada que nunca.











