La autonomía universitaria no se hereda, se ejerce y se defiende cotidianamente, y es necesaria para que el conocimiento se desarrolle sin subordinación a intereses partidistas, coyunturales o de grupo, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
“Sin autonomía, la libertad de cátedra se debilita, la investigación se vuelve vulnerable a presiones externas y la formación de nuevas generaciones corre el riesgo de responder más a agendas transitorias”, aseguró en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
Al ofrecer la conferencia “Autonomía Universitaria como Garantía Constitucional: Libertad Académica, Gobierno Propio y Responsabilidad Pública”, señaló que este principio de las universidades no implica renunciar a la obligación de dar cuenta a la sociedad sobre la manera en que ejercemos la inmensa responsabilidad que nos ha confiado.
Subrayó que la autonomía se manifiesta también en las formas de gobierno universitario. El funcionamiento de órganos colegiados, el sistema de pesos y contrapesos, la participación de estudiantes, académicos y personal administrativo, los procesos de designación de autoridades y las deliberaciones sobre planes de estudio e investigación son sus expresiones vivas.
“Cuando estas prácticas se conducen con apertura, deliberación informada y apego a las normas institucionales, la autonomía se fortalece; cuando se distorsionan, se vacía de contenido”, subrayó.












