Autos, nuevo gancho para ciberfraude

Autos, nuevo gancho para ciberfraude

Con el uso de documentos falsos y engaños a través de tácticas de ciberdelito, en lo que va del año se ha detectado la compra de forma fraudulenta de 124 automóviles en la capital del país, de acuerdo con denuncias realizadas al Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.

En entrevista, el director del organismo, Salvador Guerrero, explicó que el modus operandi en la compra de los vehículos se basa a partir de engaños a través de internet que van desde supuestas ofertas en los precios de los automóviles, hasta casos en los que se utiliza falsificación de documentos para la operación.

“En el caso de vehículos, han llegado reportes de personas que falsifican documentos de crédito y de pago y se presentan en la caja del banco a la hora de intercambiar llaves con factura y documento de pago (apócrifos) y en ocasiones la persona que pagó se va con un documento falso y descubren que fue víctima del delito”, explicó.

Además de las denuncias por la adquisición de autos bajo este modelo de fraude, el Consejo Ciudadano ha tenido hasta el momento 60 denuncias por cargos realizados a cuentahabientes con información falsa, 48 por compra-venta de electrodomésticos, 39 en casos no especificados y 19 por compra con engaño de teléfonos móviles.

El funcionario dijo que hay preocupación por la presencia de robo de identidad y fraude en comercio electrónico, entre otras modalidades, por lo que se colabora con la Asociación de Bancos de México (ABM) para diseñar un modelo de respuesta y mayor prevención en intentos de ciberdelitos.

Guerrero comentó que en el Consejo Ciudadano se reciben 26 mil llamadas al mes, de las cuales 30% son de extorsión.

Para dar continuidad a las denuncias, desde hace un mes se tiene línea directa con la policía de investigación con el objetivo de obtener mayores elementos sobre la ejecución de un ciberdelito.

Las gangas en internet resultan costosas

El modus operandi de este tipo de fraude es convencer, a través de engaños, a muchos interesados en depositar para adquirir el automóvil. Una persona ingenuamente cae en la trampa, pero el modelo del negocio enganchó a otros 50 compradores que realizaron depósitos a la cuenta proporcionada por el defraudador.

Además del enganche, se piden más depósitos antes de realizar la supuesta entrega del Corvette. Algunos interesados se dan cuenta del fraude, desisten de la compra y la denuncian. En otros casos, la posibilidad de poseer un automóvil clásico los impulsa a obedecer las indicaciones del vendedor hasta que un día no tienen noticias de la oferta y se percatan de que perdieron su dinero en depósitos.