El Senado de la República aprobó por unanimidad de 79 votos, declarar el día 28 de noviembre de cada año como el Día Nacional de las Personas Sordas, a fin de sensibilizar y concientizar a la sociedad con respecto a la promoción, protección y garantía de los derechos de las personas con discapacidad auditiva.
El dictamen remitido a la Cámara de Diputados para los efectos del Artículo 72 constitucional, favorece la plena inclusión de la Comunidad Sorda a la dinámica social mexicana en todas sus dimensiones, para que ejerzan en igualdad de circunstancias el ejercicio de sus derechos humanos.
A petición de la senadora Angélica de la Peña, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, se corrigió el nombre de, Día Nacional del Sordo, por el de Día Nacional de las Personas Sordas, ya que se trababa de un concepto no inclusivo.











