La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios difundió este viernes alertas por los falsos productos Zofran y Synagis, el primero recetado para el tratamiento de náusea y vómito postoperatorio y en pacientes que reciben quimioterapia contra el cáncer, y el segundo, para prevenir una enfermedad pulmonar grave causada por el virus sincitial respiratorio, principalmente en pacientes pediátricos.
De acuerdo con el organismo dependiente de la Secretaría de Salud del Gobierno de la República, hospitales de alta especialidad reportan haber atendido complicaciones por el uso de Zofran. Se ha identificado que el medicamento falso está contaminado con una bacteria Gram negativo. Los envases son simulados y carecen de datos como el precio y el lugar de fabricación.
Los medicamentos falsos, de etiquetado engañoso, o de imitación, son aquellos que incluyen de manera deliberada y fraudulenta, información ficticia sobre su identidad o procedencia. Su consumo puede implicar el fracaso del tratamiento o la muerte. Todos los tipos han sido afectados por esta actividad, desde los que se usan para tratar enfermedades que ponen en peligro la vida, hasta analgésicos y antihistamínicos genéricos de bajo precio.
En este caso se habla de productos falsos, alterados y contaminados, sin embargo, hay un universo de otros que se promocionan como la solución para todo. La misma Comisión ha informado que durante 2012 y 2013 retiraron del mercado más de 2 millones de unidades de productos “buenos para todo”. Las cifras son considerables, así como las sanciones por publicidad engañosa que ascienden a más 70 millones de pesos. Entre éstos, los más comunes son los que, afirman, sirven para adelgazar. La mayor parte son de manufactura nacional. La comercialización se ha dado a través de Internet, en redes sociales.
Como parte de una estrategia integral para combatir el comercio ilegal de productos para la salud en las 32 entidades del país, el Gobierno federal ha dado cuenta de que el aseguramiento de fármacos irregulares ha aumentado doce mil por ciento en cuatro años. No se precisa si lo anterior se debe a un trabajo más activo de detección, o a un incremento en la oferta y la demanda. La incautación aumentó al pasar de 2.5 toneladas en 2010, a 302 en 2014, es decir, el decomiso de productos pirata ascendió a dos millones de unidades. 2014 registró una recolección histórica de medicinas con más de 554 toneladas. La Secretaría de Salud ha puesto una estrategia de cuatro ejes de acción para fortalecer las medidas cautelares contra el mercado ilegal de medicinas y dispositivos médicos, que prevé reforzar la vigilancia para incrementar los aseguramientos, un manejo adecuado de material caduco, eliminar la publicidad engañosa y una mayor oferta legal de medicinas originales.Según datos de la misma Secretaría, de 2009 a la fecha han retirado más de 5 mil páginas de Internet sobre productos sospechosos que incluyen píldoras, cosméticos y suplementos alimenticios. Además, se instalaron 3 mil 500 contenedores de residuos y envases de medicinas en 22 estados del país y recolectado 285 toneladas de fármacos caducos, número superior al registro de 2012 que reportó 75 toneladas. Frente a los riesgos, uno de los objetivos de la institución federal de Salud se dirige a disuadir las compras del consumidor en el mercado informal, ya que es una de las mejores formas de prevenir riesgos a la salud humana.












