El mercado laboral en México muestra un grado de precarización económica, en particular por la falta de oportunidades generadas en el sector formal bien remunerado, de acuerdo con el Centro de Estudios de la Industria (CEI).
En su reporte mensual, el organismo dependiente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) expuso que desde 2001 a la fecha, el promedio de crecimiento económico de México es de 2.2 por ciento.
Lo anterior incidió en la desaparición de 1.83 millones de puestos de ocupación y empleo que pagan más de cinco salarios mínimos del cuarto trimestre de 2000 al primero del 2017, según cifras del INEGI y los reportes de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Señaló que la Ciudad de México ha enfrentado la mayor reducción, con una pérdida de 303 mil puestos, mientras que sólo Chihuahua y Baja California Sur crearon ocupación y empleo que paga más de cinco salarios mínimos.
La precarización laboral también ha implicado la generación de ocupación y empleo precario, que paga menos de un salario mínimo, con 854 mil puestos desde 2001, lo que muestra la desaparición de empleo bien remunerado a cambio de ocupación de menor ingreso.
Cifras disponibles del Indicador de Tendencia Laboral de la Pobreza, disponibles desde el 2005, muestran que sólo seis estados han logrado reducir la precariedad: Jalisco en 18.2 por ciento; Durango, 11.5 por ciento; Yucatán, 8.2 por ciento; Chihuahua, 4.4 por ciento; Michoacán, 1.9 por ciento; y Campeche, 0.9 por ciento.
En tanto, las entidades en donde más avanzó la precarización fueron Baja California, 84.8 por ciento; Nuevo León, 58.6 por ciento; Ciudad de México, 48.1 por ciento; Tamaulipas, 37.4 por ciento; y Quintana Roo, 35.7 por ciento.
Desde el cuarto trimestre de 2012, las entidades que han logrado los mejores resultados para revertir la precarización laboral son Chihuahua, con 31.5 por ciento menos, Jalisco, 28.3 por ciento; Nuevo León, 20.2 por ciento; Guanajuato, 19.5 por ciento; Coahuila, 17.8 por ciento; y Aguascalientes, 15.5 por ciento a la baja, y el común denominador de todos ellos es que cuentan con una industria sólida.
Por el contrario, Veracruz, Hidalgo, Morelos, Colima, Oaxaca y la Ciudad de México representan a las entidades en donde la precarización laboral sigue al alza, argumentó el CEI.
Precisó que los estados petroleros son los más afectados por el bajo desempeño productivo, como son Campeche, Veracruz, Tabasco, Chiapas y Tamaulipas, que contabilizan el crecimiento promedio anual más bajo entre 2013 y 2016.











