Baja

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La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través del Servicio de Administración Tributaria, informó que las importaciones de vehículos usados provenientes de Estados Unidos disminuyeron 78 por ciento entre enero de 2014, mes en el que se importaron 53,968 vehículos y febrero de 2015, mes en el que se importaron solo 10,348 vehículos.

Hace dos años, de acuerdo con estadísticas de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, 6 de cada 10 vehículos que habían sido adquiridos por consumidores nacionales eran de importación, pero usados, con una tendencia al incremento del 50.6 por ciento respecto al pasado año.

Afortunadamente, la tendencia viene a la baja. Durante el periodo enero-agosto de 2014 se introdujeron al país 363,303 vehículos, mientras que en el periodo enero-mayo 2015 solo se importaron 59,952 vehículos.

Había una oferta por la que se estaba adquiriendo vehículos sin realizar los procedimientos legales de la materia, que además ponen en riesgo el patrimonio de muchas familias.

Las principales medidas que la autoridad ha puesto en marcha para frenar la importación ilegal de vehículos son:

Establecer horarios específicos para la entrada al territorio nacional de vehículos por las aduanas de la frontera norte del país; Incluir dentro de los requisitos para la importación definitiva de vehículos usados, el certificado por autoridad aduanera americana de que dichos vehículos son susceptibles de exportación.

Además, implementar un mecanismo para garantizar el pago de contribuciones en la importación temporal de vehículos conforme a los años de antigüedad del modelo; Acuerdo de colaboración entre el Servicio de Administración Tributaria, la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente y la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de la República Mexicana para informar y orientar a las personas en la importación de vehículos.

Se recordará que este fenómeno comenzó a notarse a partir de los años noventa, debido a la apertura de permisos de importación de chatarra que pudiera servir principalmente a campesinos en la movilización de productos, pero creció por intereses económicos de particulares ajenos que vieron en ese vacío una oportunidad para obtener provecho. Se convirtió en un negocio y abrió la puerta a la irregularidad, independientemente del daño económico y ambiental que genera.

La más reciente modificación del decreto por medio del cual las personas físicas y morales tuvieron posibilidad de importar vehículos usados a territorio nacional, es del 31 de enero de 2013, pero como se ha mencionado, es algo que se viene presentando desde hace más de 20 años.

Un vehículo de importación usado no ha sido una opción de beneficio, y desde su ingreso, presenta más aspectos negativos que positivos, comenzando por los precios a los que se oferta, el elevado gasto que implicará su mantenimiento por el desgaste al que ha sido sometido, contaminación, entre otros de tipo legal.

Muchos de los propietarios de este tipo de vehículo que se hallan agrupados en asociaciones u organizaciones incumplen la normatividad, ya que defienden intereses de propietarios de un parque vehicular irregular que no cuenta con permiso para las unidades que hacen circular, por lo que tampoco cumplen con la obligatoriedad de portar placas de circulación, lo que se traduce en dos inconvenientes, a saber, inseguridad e inobservancia del pago correspondiente a las arcas de los estados en que se mueven.