El aumento de las tasas de interés y la desaceleración del crecimiento mundial corren el riesgo de llevar a un gran número de países a una crisis de deuda, alertó el Banco Mundial (BM).
En el “Informe de Deuda Internacional 2022” que dio a conocer este martes, señaló que las depreciaciones de la moneda han empeorado las cosas para muchos países en desarrollo cuya deuda está denominada en dólares estadounidenses.
Destacó que a finales de 2021, las economías de ingreso bajo y mediano debían el 61 % de su deuda pública y con garantía pública a acreedores privados, un aumento de 15 puntos porcentuales desde 2010.
Por su parte, los países elegibles para la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del BM debían el 21 % de su deuda externa a acreedores privados a finales del año pasado, es decir, un aumento de 16 puntos desde 2010, ponderó.
Ahora gastan más de una décima parte de sus ingresos por exportaciones para pagar su deuda externa pública y con garantía pública a largo plazo.
Lo anterior representa la proporción más alta desde el año 2000, poco después de que se estableciera la iniciativa de los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés), según muestra el nuevo informe de la deuda internacional del Banco Mundial.
Se proyecta que los pagos del servicio de la deuda de los países clientes de la AIF superen los 62 mil millones de dólares en 2022.
Al respecto, el presidente del grupo del BM, David Malpass, dijo que “la crisis de la deuda que enfrentan los países en desarrollo se ha intensificado”.
Consideró que “se necesita un enfoque integral para reducir la deuda, aumentar la transparencia y facilitar una reestructuración más rápida”.











