Con la encomienda de mantener los compromisos políticos, financieros y militares asumidos con Ucrania ante la invasión rusa, Bélgica, socio fundador de la Unión Europea, asumió este lunes 1 de enero las riendas de la presidencia semestral europea.
Como titular de la presidencia del Consejo de la Unión, también debe encontrar el punto de equilibrio al interior del bloque frente a la destructiva ofensiva de Israel en la Franja de Gaza, en represalia por el sanguinario ataque terrorista perpetrado por los radicales palestinos de Hamas.
“Definitivamente, mantener la unidad será el gran desafío de la presidencia belga”, subrayó Jean-Louis De Brouwer, director de Asuntos Europeos del Instituto Real de Relaciones Exteriores Egmont, en un foro digital convocado por el European Policy Centre.
El presidente ruso, Vladimir Putin, apuesta a la fatiga de las naciones occidentales para derrotar al régimen de Volodimir Zelensky, quien sigue en Palacio Mariyinski, residencia oficial del presidente de Ucrania, gracias a que Bruselas, junto con otras potencias, ha cerrado filas brindando apoyo diplomático, financiero y bélico.











