Georgia, E.U. * EFE. Las bombas sin explotar que jalonan los océanos son una fuente de sustancias cancerígenas que ponen en peligro la vida marina y humana, según un estudio realizado en Puerto Rico. Así lo afirma el ecologista James W. Porter, de la Universidad de Georgia (Estados Unidos), quien detectó estas sustancias durante un viaje de investigación a la isla puertorriquena de Vieques, que albergó un polémico campo de tiro y de bombardeos de la marina estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial hasta 2003.











