En el país el agua embotellada se ha convertido en un negocio de miles de millones de pesos, pero también en un producto que impacta negativamente en el medio ambiente, alertó el diputado Francisco Javier Pinto Torres.
En entrevista, el integrante de la Comisión de Agua Potable y Saneamiento expuso que nuestra nación se coloca como el principal consumidor de agua embotellada por delante de Alemania, Francia, Polonia o Brasil; ello derivado del mal manejo del recurso hídrico y del servicio deficiente.
Indicó que de acuerdo con la consultora Eromonitor Internacional, 8 de cada 10 mexicanos consumen agua embotellada debido a que no confían en la calidad del agua del grifo.
Aunado a ello, afirmó que el vital líquido no pude seguirse tratando como una mercancía, porque forma parte de un derecho constitucional de cada individuo; por lo que tenemos que diseñar nuevos instrumentos legales y modernos que permitan que la nueva Ley General de Aguas contemple una cobertura universal de agua potable y mejores instrumentos de distribución para su consumo diario, evitando el uso del plástico.
De igual manera, expresó que revertir el fenómeno que ha ocasionado el consumo de botellas de plástico es una tarea conjunta con todos los actores involucrados y la sociedad civil, que permitirá ofrecer a las nuevas generaciones un mejor medio ambiente, libre de plástico y blindar los bolsillos de los mexicanos de este gasto adicional de compra de agua en botellas.
Detalló que las ventas actuales de agua embotellada ascienden a más de 26 mil millones de litros al año, de los cuales poco más de 18 mil millones se comercializan en garrafón y casi 8 mil millones en botellas individuales de varias medidas.











