Brasil amenaza a mineras

Brasil amenaza a mineras

La fiscalía brasileña amenazó ayer a las empresas mineras responsables de las dos presas accidentadas el jueves pasado con multas “ejemplares”.

La rotura de las presas ocasionó un derrame tóxico que avanza hacia una reserva de tortugas marinas por el río Dulce, una de las principales fuentes de agua para las ciudades del norte del estado Espíritu Santo.

La presidenta Dilma Rousseff sobrevoló este jueves la región accidentada y prometió ayuda del gobierno para enfrentar la catástrofe.

La empresa Sumarco –propiedad de las gigantes mineras brasileña Vale y australiana BHP Biliton- enfrenta una multa que podría ser “ejemplar”, según dijo hoy la vicefiscal general de la República, Sandra Cureau, ya que hubo “negligencia y omisión” en el accidente.

“Vale y BHP fueron totalmente displicente en la prevención, no demostraron tener un plano de acción en caso de desastre. No tenían ningún sistema de alarma”, dijo hoy la fiscal, en referencia a las operaciones de la minera Sumarco en la localidad de Mariana, en el estado de Minas Gerais, epicentro de la tragedia.

El Instituto Brasileño de Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables, el IBAMA, dijo que multará a la minera con una cantidad cercana a los 100 millones de reales, unos 25 millones de dólares, aunque los expertos estiman que el monto total por daños materiales, ambientales y humanos ronde los 300 millones de dólares.

Además de arrasar por completo el pueblo rural de Bento Rodrigues, cercano a las dos presas accidentadas, y de provocar seis muertos y 19 desaparecidos, la ola de barro tóxico se filtró hasta el río Dulce (Rio Doce, en portugués) que avanza por el estado vecino de Espíritu Santo hasta el Atlántico en una desembocadura célebre por el desove de tortugas marinas.

Las aldeas, ciudades y pueblos erigidos en el margen del río enfrentan ahora una situación de incertidumbre, ante la muerte de peces y especies a medida que el barro tóxico avanza en el río.