“En el finalito de la pandemia” se encuentra el país, afirmó el presidente Jair Bolsonaro, aun cuando los especialistas en salud sostienen que ya enfrenta una segunda ola, sin siquiera haber acabado la primera.
El Gobierno informó de 836 nuevos decesos y otras 53 mil 453 infecciones, con lo que el total de muertos asciende ahora a 178 mil 995, con 6.7 millones de casos.
El presidente reiteró que Brasil “es uno de los países que mejor salió” en términos económicos de una pandemia que “está en el finalito” e instó a los brasileños a trabajar y evitar el pánico, en un discurso con motivo de la inauguración de un puente en la ciudad de Porto Alegre.
Sin embargo, las estadísticas de muertos y contagios han crecido sin pausa en las últimas semanas y han alarmado hasta a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“En los momentos difíciles no podemos acobardarnos” y “tenemos que llevar paz y tranquilidad a la población”, pues “no podemos instalar ese sentimiento de pavor” que, en su opinión, generaron los medios de comunicación en relación a la pandemia.











