El Covid-19 modificará El Buen Fin. En esta edición habrá espacio para sacar inventarios, saldos y dar promociones de hasta 40 meses sin intereses.
También será un evento con mayor compras vía online, pero las presenciales se harán bajo estricto protocolo sanitario.
El Gobierno Federal y la iniciativa privada esperan que las ventas de este año permitan reactivar al comercio, servicios, turismo y al sector de la vivienda.
La expectativa es que se logre una facturación de 117 mil millones de pesos, similar a la de 2019, aunque con la diferencia de que este Buen Fin durará 12 días (de hoy 9 hasta el 20 de noviembre).
Para incentivar el consumo y la seguridad de las personas que participen en el evento, la titular de la Secretaría de Economía, Graciela Márquez, dijo que se cuidarán protocolos sanitarios y moderarán aforos en tiendas.
Como apoyo a la reactivación económica, el Gobierno Federal adelantó la primera mitad del aguinaldo a los burócratas.
Comerciantes, empleados y compradores deberán apegarse a medidas sanitarias, dijo la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco).
A los compradores se les tomará la temperatura antes de entrar al comercio, pasarán sus zapatos en tapetes sanitizantes, se limpiarán manos con gel antibacterial y esperarán a que se les dé acceso si el negocio alcanza un aforo de 30%.
Deberán atender los señalamientos de entrada, salida y el sentido de flujo, mantener la sana distancia en las filas de entre 1.5 y 2 metros, portar bien el cubreboca y no presentar síntomas compatibles con el Covid-19.
El presidente de la Concanaco, José Manuel López Campos, explicó que los encargados de los negocios tomaron un curso en línea de dos horas para conocer el protocolo que deben seguir con sus empleados y con clientes.
Todos estos ajustes se hicieron con la idea de hacer que este Buen Fin se logren dos metas: reactivar la economía y seguir los protocolos sanitarios que evite la propagación del virus.
Por último, López Campos dijo que es tarea tanto de empresarios, empleados y consumidores apegarse a las medidas de sanidad y tomar acciones adicionales que reduzcan las posibilidades de contagio como lo puede ser el disminuir el uso de efectivo.












