En la mañanera de este jueves, el presidente Andrés Manuel López Obrador compartió buenas noticias, como que el crecimiento económico el año pasado alcanzó 3.2 por ciento, que la inflación va a la baja y que a siete meses de cerrar su sexenio sigue con altos niveles de aceptación en el país, con un promedio nacional de 77 por ciento.
En ese sentido, el ejecutivo federal consideró que son estas “buenas noticias”, lo que tiene molestos a sus opositores.
Desde Palacio Nacional, detalló que el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indica que el crecimiento el año pasado fue de 3.2 por ciento.
La segunda “buena”, agregó, es que también de acuerdo al Inegi, la inflación va a la baja en lo que va del año; 4.90 en la primera quincena de enero, 4.87 en la segunda parte del mes pasado y 4.45 en los primeros 15 días de febrero.
Posteriormente López Obrador remarcó que esto exclusivamente en cuanto a salario mínimo, pues —dijo— los salarios contractuales “también se incrementaron”, además de que la pensión a los adultos mayores creció 25 por ciento. “¡Y ahí está el resultado!”.
Pero para el mandatario, lo que origina mayor encono entre la oposición, son sus altos niveles de popularidad a siete meses de concluir su mandato.
Al dar a conocer los resultados de una reciente encuesta, expuso que el promedio de aceptación en el país que tiene es de 77 por ciento.












