Para evitar que la Pensión Mujeres Bienestar de 60 a 64 años quede a la buena voluntad de administraciones futuras, la senadora Yeidckol Polevnsky propuso elevar este programa a rango constitucional.
"Significa reconocer que el bienestar no puede depender de la voluntad de una administración, sino que debe estar garantizado como un derecho social exigible", afirmó.
A nombre propio y de las senadoras Geovanna Bañuelos, Ana Karen Hernández, Liz Sánchez y el senador Alberto Anaya Gutiérrez, la legisladora del grupo parlamentario del Partido del Trabajo (PT) explicó que su propuesta busca reformar el artículo 4 de la Constitución para garantizar que la pensión que otorga actualmente el Estado sea un derecho de las mujeres de 60 a 64 años.
Yeidckol Polensky destacó que actualmente las mujeres de esa edad enfrentan una etapa de alta vulnerabilidad económica y social, ya que muchas de ellas ya no participan en el mercado laboral formal, pero aún no acceden a la pensión universal para personas adultas mayores, lo que las coloca en un periodo de transición marcado por la incertidumbre económica, la dependencia y el riesgo de pobreza.
La legisladora del PT informó que la presidenta Claudia Sheinbaum implementó un apoyo económico dirigido a esta edad; no obstante, su carácter programático lo deja vulnerable a decisiones presupuestales.
"La ausencia de un respaldo constitucional impide garantizar su continuidad, universalidad y progresividad, dejando en incertidumbre a miles de mujeres que dependen de este ingreso para cubrir necesidades básicas", subrayó.












