En las próximas horas el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación prevé resolver las impugnaciones que presentaron varios actores políticos contra la determinación del Instituto Nacional Electoral de que haya paridad de género en las candidaturas a gobernador para el 2021.
Se sabe que circula un proyecto de resolución a favor de los lineamientos del INE para garantizar la paridad en las gubernaturas, pero se dice en los pasillos del Tribunal que hay algunos magistrados que pretender votar en contra esgrimiendo argumentos legaloides.
En especial, los ojos de mujeres en colectivos, así como de exlegisladoras y legisladoras están puestos en el sentido del voto de la magistrada Mónica Soto.
En las últimas semanas los votos del Tribunal han levantado polémicas, habrá que ver cómo sale de este caso el máximo órgano de justicia electoral del país.
Actualmente el país se encuentra inmerso en un proceso electoral desafiante en muchos sentidos, entre ellos, garantizar la participación política de todas las mujeres en medio de una pandemia; sin embargo, recordar toda la lucha que hay detrás de las reformas que ahora se deben implementar.
Y es que aún hay pendientes grandes retos en el tema de paridad, pues no solo se trata de garantizar que las mujeres accedan a las postulaciones, sino que efectivamente, sean consideradas como iguales dentro de la contienda electoral.
Motivo de ejemplo de las desigualdades es durante las campañas es la forma en la que se cubren las campañas políticas de las mujeres, o, mejor dicho, la falta de cobertura, además de que, a través de éstas, se pueden reproducir y perpetuar estereotipos de género en torno a ellas.
Aunque el sistema de cuotas en México fue un paso significativo para consolidar la presencia femenina en los espacios de toma de decisiones, cada vez que las mujeres se hacen espacio en los lugares que supuestamente le son permitidos, no se hacen esperar los reclamos, como en el pasado se cuestionó la capacidad, el compromiso, las experiencias profesionales, pero ahora, además, se decía que las mujeres que llegaran a los cargo no se los habrían ganado pues solo representaban una cuota, y así pretendieron convertir el triunfo en derrota y descalificación.
A pesar de ello, las leyes a favor de la igualdad y las medidas afirmativas evolucionaron y dieron paso a una de las conquistas más importantes en el ámbito político, el establecimiento del principio de paridad.












