Cannabis: Debate entrampa a enfermos

Cannabis: Debate entrampa a enfermos

El énfasis hacia el uso recreativo de la cannabis ha desvirtuado su utilización con fines médicos y actualmente miles de pacientes quedaron entrampados en medio del debate sobre el empleo de la planta con ese objetivo, aseguran especialistas de los colectivos Cannapeutas y Mexicanna.

Juan Ignacio Romero, médico y jefe de la Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos en el Hospital General de Querétaro, indica: “Los pacientes quedaron entrampados en medio del debate del uso lúdico.

“La naturaleza nos da una planta llena de productos que bajo un buen uso restauran la salud, pero el abuso es lo que ha generado problemas y ahí es donde estamos entrampados porque el énfasis hecho hacia el área recreativa es lo que ha desvirtuado su uso médico”.

Sobre el tema, los colectivos Cannapeutas y Mexicanna subrayan que sus integrantes dan prioridad a la salud por encima de la regulación de la hierba en términos políticos, con el único fin de curar o erradicar el dolor y otros síntomas de males que han modificado la vida de sus enfermos.

Como organizaciones se han trazado como objetivo contribuir a la promoción, educación e investigación relacionada con la planta en términos medicinales.

En su página web, refiere que contribuye al tema desde los aspectos científico y educativo en México. Sin que esto signifique su oposición al uso lúdico, sus integrantes promueven (entre médicos) la capacitación en canabinoides.

Tanto Cannapeutas como Mexicanna buscan establecer, a través de profesionales, la estandarización de la medicina cannábica.

El presidente de Cannapeutas, Raúl Porras, quien obtuvo la certificación en medicina cannábica por The Medical Cannabis Institute, plantea que ante las limitaciones hechas por políticos, en términos de regulación se afecta también la investigación que pudiera hacerse de la planta en términos médicos.

“¿Cómo puedes entonces someter un protocolo de investigación de medicina cannábica si el instituto no existe?”, cuestiona.

Juan Ignacio Romero cuenta en este marco que como precursor en el uso de la morfina para pacientes con cáncer desde 1988, fue un gran acierto despenalizar la marihuana para uso médico racional.

Aunque esta acción, desde su perspectiva, se diluyó frente a la Cofepris que no reguló el tema como debía. Y pone como ejemplo a Israel, donde en este momento se trabaja en la individualización de las dosis (con THT o cannabidiol) según las necesidades de los pacientes.

“Creo que no deberíamos depender de la regulación de la Cofepris, que limitó la investigación y prescripción médica individualizadas.

“Se requiere la estandarización de las dosis porque a la fecha hemos tenido que trabajar con cálculos y no hemos podido tener certezas sobre sus efectos”, lamentó.

Romero ofrece una larga lista de padecimientos: melanoma (cáncer de piel), cáncer de páncreas, pancreatitis, epilepsia en niños y adultos, niños con autismo; trastornos de conducta, de ansiedad postraumática, manejo del dolor neuropático, síndrome de integración sensorial y para reducir la posibilidad de infartos nocturnos, entre otros.

“Me da pena decirlo, pero estamos 20 años atrasados desde el punto de vista médico, cuando hay al menos 30 mil artículos médicos y científicos sobre el tema.

“Es una vergüenza que estemos así, porque muchos de nuestros políticos están atrasados o mal informados por sus asesores”, advierte Romero.

Cannapeutas y Mexicanna confían en que la iniciativa de Olga Sánchez Cordero, hoy secretaria de Gobernación, tome impulso para abrir ventanas al tema y beneficiar a miles de pacientes.

“En este momento nosotros apoyamos la única empresa que tiene licencia para producir, cultivar, cosechar, distribuir, comerciar y almacenar cannabis con fines medicinales, porque Cofepris sólo otorgó licencias de importación de producto a los conocidos del comisionado, pues no hubo transparencia en el proceso”, destacó.