Comida caliente, agua, un espacio para asearse y poder dormir, son parte de la ayuda que los poblanos, organizados por la Arquidiócesis de Puebla, ofrecen a la Caravana de Refugiados del Viacrucis Migrante.
“Respetemos la dignidad de las personas, no son basura como dijo un comentarista. Lo que hacemos es testimonio de solidaridad y de que podemos reconstruir tejidos sociales para mejorar y ayudarles”, comentó en entrevista con Notimex el presbítero Gustavo Rodríguez Zárate, responsable de la Pastoral del Migrante.
Indicó que será el próximo sábado cuando se espere el arribo del mayor número de migrantes centroamericanos provenientes de Matías Romero, Oaxaca, para que todos estén concentrados en Puebla y el lunes 9 de abril continúen su marcha hacia la Ciudad de México.












