Con el nuevo escenario de la recaudación de impuestos ajustado a la realidad de un menor crecimiento y disminución de ingresos petroleros, los estados y municipios saldrán perdiendo recursos en 2019.
Luego de que en los últimos años se favorecieron con incrementos de 6% y 4%, las participaciones que les transfiere el gobierno federal y que son de libre disposición, estarán abajo de las estimadas este año.
De acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica (PGPE) 2020, se hizo una actualización de la cantidad para entregar vía participaciones en este ejercicio.
Pasará de un monto aprobado de 919 mil 817 millones de pesos a 915 mil 432 millones, lo que significa que no recibirán 4 mil 385 millones sobre lo inicialmente autorizado.
Si bien con el ajuste dichos recursos se mantienen por arriba en comparación con 2018, los gobiernos locales planearon su gasto con base en las participaciones pactadas.
En 2018, las participaciones pagadas a las entidades sumaron 843 mil 920 millones de pesos, un aumento de 4.1% real, en línea con la evolución de la recaudación.
De las pocas ocasiones en que las participaciones fueron negativas una fue en 2009, como consecuencia de la recesión mundial derivada de la crisis de las hipotecas, lo que hizo necesario recurrir al Fondo de Estabilización de Ingresos de la Entidades Federativas (FEIEF).
Sin austeridad. Las participaciones a entidades federativas o Ramo 28 son los recursos asignados a estados y municipios en los términos establecidos por la Ley de Coordinación Fiscal y los Convenios de Adhesión al Sistema de Coordinación Fiscal y de Colaboración Administrativa en Materia Fiscal Federal.
Las participaciones en ingresos federales y los incentivos que se entregan a las entidades federativas y municipios se hacen a través de 13 fondos.
Se prevé que los estados y municipios que más resentirán la reducción de las participaciones federales serán aquellas que se confiaron y no se ajustaron el cinturón y presupuestaron por arriba de las expectativas financieras.











