El gobierno mexicano celebró la entrada en vigor del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN).
Se trata del primer acuerdo multilateral de desarme nuclear alcanzado en más de dos décadas y establece una norma internacional, por lo que se prohíbe las armas nucleares, considerando las catastróficas consecuencias humanitarias de su detonación.
“Las armas nucleares son inaceptables desde el punto de vista moral, político y, con la entrada en vigor del TPAN, jurídico. Junto con el Tratado sobre la no Proliferación de las Armas Nucleares, el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y los acuerdos regionales que establecen zonas libres de armas nucleares, el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares contribuirá a los esfuerzos para alcanzar y mantener un mundo libre de armas nucleares”, difundió la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a través de un comunicado.
Los Estados que han ratificado el acuerdo, explicó, no podrán bajo ninguna circunstancia, desarrollar, ensayar, producir, fabricar o adquirir, poseer o almacenar, armas nucleares u otros dispositivos explosivos de este tipo.
“México está convencido de que el TPAN contribuirá a complementar y fortalecer el régimen de no proliferación y desarme nuclear existente, cuya piedra angular es el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP)”, subrayó la Cancillería.
Relaciones Exteriores mencionó que México reafirma su compromiso irrestricto con el desarme nuclear y con la promoción de la universalización e instrumentación de este Tratado, como una muestra de la renovada vocación multilateral de la política exterior mexicana, encabezada por el canciller Marcelo Ebrard, que nos ha llevado a promover y defender las causas más urgentes y nobles de la humanidad.












