Hacer fila para tomar el desayuno, entregar los papeles o ser atendido por un médico, también al aire libre cuando las temperaturas invernales rozan los cero grados centígrados, es el día a día de los refugiados en Alemania.
En la sede central de la Oficina de Asuntos Sociales y de la Salud de Berlín (LaGeSo, por sus siglas en alemán), se dan cita a diario cientos de refugiados, la mayoría sirios, para formalizar un registro que les permita presentar su solicitud de asilo y para recibir atención médica.












