Centro educativo es apoyado por hijos de Guzmán

Se trata de un centro de ayuda para alumnos cuyas familias carecen de televisión, computadoras y de servicio de internet. Twitter
Se trata de un centro de ayuda para alumnos cuyas familias carecen de televisión, computadoras y de servicio de internet. Twitter

Las instalaciones habilitadas, presuntamente con donativos de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, con pantallas, bancas, sillas y servicio de internet, es un centro de asesoría educativa en donde siete jóvenes apoyan con clases de Aprende en Casa II a niños inscritos en el nivel básico.

El inmueble, ubicado en la colonia Ampliación Bicentenario de Culiacán, cuenta con equipos tecnológicos nuevos, sirve para brindar ayuda escolar presencial a 90 alumnos de preescolar y primaria, 98 % de los cuales están inscritos en el sistema educativo regular.

En una visita a este centro, el secretario de Educación Pública y Cultura de Sinaloa, Juan Alfonso Mejía López, aclaró que no se trata de una nueva escuela sino de una acción implementada por iniciativa de madres de familia en este asentamiento urbano.

Una de las voluntarias, Esmeralda Quiñones, detalló que se trata de un centro temporal de ayuda para alumnos cuyas familias carecen de televisión, computadoras y de servicio de internet en sus hogares.

La mujer que hace cuatro días reveló que las personas que les ofrecieron ayudar con donativos de pantallas, mesa, sillas y servicio de internet, se identificaron como representantes de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, sin ningún tipo de compromiso.

Durante su visita, Mejía López ofreció apoyar a los padres de familia con capacitación y equipo para desinfectar el lugar.

Alabó la labor ciudadana de las siete personas que sirven de enlace con estos niños para que continúen sus estudios con el sistema de plataforma, por lo que dispuso que se construirán sanitarios en ese lugar, como parte de las acciones de salud.

Gustavo Rojo Ayala, de la organización Mexicanos Primero en Sinaloa, observó que la apertura de una especie de centro comunitario de clases en una colonia marginada plantea la necesidad de valorar si es factible volver a clases presenciales.