Disminuir ingesta de alimentos procesados, realizar actividad física, acudir una vez al año con el médico para realizarse un chequeo, son algunos consejos que contribuyen a prevenir el cáncer de mama.
El cáncer de mama se origina cuando las células en el seno comienzan a crecer en forma descontrolada, es decir, forman un tumor que a menudo se puede observar en una radiografía o se puede palpar como una protuberancia.
Esta tumoración es maligna (cáncer) cuando las células pueden invadir los tejidos circundantes.
Existen diversos factores de riesgo como el sobrepeso u obesidad, antecedentes familiares, no haberse embarazado o haber sido madre después de los 30, por mencionar algunos.
Por lo anterior, la Secretaría de Salud recomienda observar, tocar o palpar los senos y si hay algún cambio acudir de inmediato al médico, consumir diario agua, frutas y verduras, evitar alimentos procesados con niveles altos de azúcar y bebidas alcohólicas.
Así como realizar ejercicio con frecuencia para mantener un peso adecuado, acudir a la unidad de salud más cercana una vez al año, para que el médico revise sus mamas, y para un chequeo completo.











