El presidente chino, Xi Jinping, llamó a la cooperación con Estados Unidos y afirmó que ambos países deberían ser “socios y no rivales”, horas después de ser recibido en Washington por el presidente Donald Trump, informaron medios estatales chinos.
“Nuestras dos naciones deberían ser socios en lugar de rivales”, afirmó Xi en declaraciones escritas difundidas por la agencia estatal Xinhua, en las que agregó que “los pueblos chino y estadounidense han mantenido intercambios amistosos durante mucho tiempo y nuestros intereses están profundamente entrelazados”.
Las declaraciones fueron difundidas antes de las conversaciones entre Trump y Xi, quienes se estrecharon la mano sobre una alfombra roja tras la llegada del mandatario chino a la capital estadounidense.
A su llegada a Washington para una visita de Estado de tres días, Xi había expresado también su expectativa de mantener “conversaciones profundas” con Trump y de abordar “cuestiones importantes”, entre ellas la “situación global”. “Espero con interés un intercambio profundo con el presidente Trump sobre las principales cuestiones relacionadas con nuestras relaciones bilaterales y la situación global, y enriquecer aún más el contenido de nuestra relación constructiva de estabilidad estratégica”, afirmó en un mensaje difundido por la diplomacia de Pekín.
Celebran relación personal y amistosa
Una alfombra roja, personal militar con uniforme de gala de diversas fuerzas estadounidenses y un sobrevuelo de bombarderos B-2 y cazas F-22 Raptor: esos elementos conformaron el ritual de honor a la visita de Estado del presidente chino, Xi Jinping, y su esposa, Peng Liyuan, a Estados Unidos.
Trump, en particular, elogió el “enorme progreso” alcanzado con Xi y expuso los temas de debate del día: seguridad nacional y tecnología, con decisiones que “pueden fomentar la paz y la prosperidad durante las próximas décadas”.
Xi, por su parte, afirmó estar dispuesto a cooperar, ya que ambas naciones “se beneficiarían de la cooperación y saldrían perdiendo con el conflicto”.
Tras las habituales sesiones fotográficas en el Despacho Oval, donde se permitió el acceso a fotoperiodistas en medio del enfrentamiento del magnate con CNN, MsNow y Politico, pese a que el juez de distrito les restituyó sus acreditaciones para la Casa Blanca, el mensaje más directo en mandarín se centró en Taiwán, la línea roja por excelencia.
Una gran amistad para gestionar rivalidad
Trump apeló a su “verdadera y gran amistad” con Xi Jinping y este llamó a Estados Unidos y China a “coexistir y cooperar”, en el inicio de una visita de Estado marcada por las profundas diferencias entre las dos mayores potencias económicas del mundo.
Trump recordó además su visita de mayo a Beijing y destacó que Xi es el primer líder chino que realiza una segunda visita formal de Estado a Estados Unidos.












