Más de 40 clientes han sido afectados por programas malignos, reconoció la empresa Microsoft al señalar que según los expertos en seguridad procederían de hackers relacionados con el gobierno ruso y permitieron a los atacantes un acceso sin restricciones a sus redes.
El presidente de Microsoft, Brad Smith, dio a conocer en su blog que hay víctimas también en Bélgica, Canadá, Israel, México, España y Emiratos Árabes, aunque el 80 por ciento de los clientes están localizados en Estados Unidos.
Lamentó que la cantidad y localización de las víctimas continuará creciendo, al unirse a las alertas expresadas ya por los funcionarios estadounidenses sobre la seriedad del ataque.
John Dickson, de la firma de seguridad Denim Group, dijo que varias compañías del sector privado que podrían ser vulnerables luchan ahora para reforzar su seguridad hasta el punto de considerar incluso reconstruir sus servidores y otros equipos.
“Todo el mundo está realizando ahora evaluación de daños porque esto es enorme. Es un duro golpe para la confianza tanto en el gobierno como en la infraestructura crítica”, comentó Dickson.
La amenaza procede de un ataque de largo recorrido que, según se cree, inyectó programas nocivos en las redes de computadoras que usaban un software para la gestión de empresas creado por la compañía de tecnología basada en Texas SolarWinds, y tendría el sello de un ataque nacional.
James Lewis, vicepresidente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo que el ciberataque podría acabar siendo el peor sufrido en Estados Unidos, por encima del que afectó a los registros de personal del gobierno en 2014 y que se sospechó entonces como una infiltración china.











