La frontera de Beni Enzar, única operativa entre España y Marruecos en Melilla, permanece cerrada, según ha informado la delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, que ha pedido a la ciudadanía que no se desplace al perímetro fronterizo para no dificultar el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
En torno a esa zona fronteriza, en la que se habría producido un intento de entrada a la carrera, se escuchan disparos.
Efectivos policiales españoles están conduciendo a varios grupos de personas desde la zona fronteriza.
Marruecos dispersa a migrantes
Así también, las autoridades marroquíes han comenzado a emplear material antidisturbios, gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud congregada en los alrededores de la frontera con Ceuta.
Miles de personas siguen llegando durante todo el día a la localidad de Castillejos con la intención de cruzar a la ciudad española.
Repliegan
Tras una jornada en la que no cesó el goteo de migrantes, en su mayoría jóvenes procedentes de diversos puntos del país, las fuerzas de seguridad activaron este dispositivo para frenar los intentos de aproximación al perímetro fronterizo.
A raíz de la intervención policial, cientos de personas han comenzado a replegarse hacia el casco urbano de Castillejos, donde la mayoría contempla pernoctar para reintentar el paso en las próximas horas.












