La denuncia original corresponde a 2011, sin embargo hace unos días volvió a sonar fuerte en Chiapas, debido a la proliferación de expendios que ofertan cigarros pirata cuyas marcas, por así llamarlas, carecen de registro e identificación. En análisis a estos productos del contrabando han encontrado heces de animales, plástico, pasto y aserrín.
Por su parte, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios informó el año pasado haber identificado casi 250 marcas de cigarros que se venden de manera ilegal en el país, sin pictogramas ni advertencias sanitarias, por lo cual los consumidores desconocen los ingredientes utilizados en su elaboración.
Pueden ser productos falsificados o adulterados, lo que aumenta la posibilidad de que contengan compuestos químicos tóxicos y distintos a la planta de tabaco. Por ello se desconoce el efecto de esas sustancias. Un riesgo es que, por su bajo costo, los cigarros ilegales estén más disponibles para niños y adolescentes, lo que fomenta el consumo temprano de tabaco en edades altamente vulnerables, ha señalado la Comisión.
De acuerdo con algunos fabricantes y distribuidores legales, el cigarro ilegal ha crecido de forma exponencial debido al encarecimiento de los productos formales con gravámenes de hasta 7 pesos por cajetilla. Según otras experiencias, lo anterior se debe a la irregular permisibilidad en las aduanas fonterizas por las que aprentemente pasan sin ser detectados hasta elefantes.
En cuatro años, el organismo citado del Gobierno federal ha decomisado más de 206 millones de unidades irregulares. Para mayor información sobre este producto ilegal, se puede consultar la página Web de la Cofepris: www.cofepris.gob.mx dentro del menú Cofepris de la A a la Z, en la que el consumidor podrá tener acceso a información sobre las marcas que han sido colocadas en una lista negra por carecer de todo tipo de información en sus etiquetas.
Lo mismo se observa en juguetes, teléfonos celulares, cargadores, perfumes, carteras, programas de cómputo y películas, entre otros, sin embargo productos como los cigarros o incluso alimentos o maquillaje causan graves daños a la salud de quienes prefieren ahorrar unos pesos en la compra a costa de sus propia seguridad.
La piratería abarca la reproducción y distribución de copias de obras protegidas por el derecho de autor, así como su transmisión al público o su puesta a disposición en redes de comunicación en línea, sin la autorización de los propietarios legítimos, cuando dicha autorización resulta necesaria legalmente.
Es un hecho que no se puede evitar, como el ilícito mismo, sin embargo lo que sí es posible eludir es la compra de estos productos que no solo no están fabricados con estándares de calidad, sino que por lo general resultan perjudiciales en todos los aspectos.
Sin embargo, así como hay países que son acusados por la gran cantidad de mercancía pirata que producen, también existen otros que son señalados por su alto consumo. De acuerdo con el Comité de Propiedad Intelectual de la Cámara Americana de Comercio, en México 9 de cada 10 personas compran productos piratas y en ellos gastan aproximadamente 50 mil millones de pesos anuales, poco menos del presupuesto federal anual de un estado como Chiapas.
Finalmente, como se ha dicho, no se puede evitar el fenómeno, pero sí se puede evitar ser parte de él, al no comprar esos productos que pronto defraudarán toda expectativa del consumidor.












