El presidente del PAN capitalino, Andrés Atayde Rubiolo, consideró que el uso del Cinturón de Paz para contener las acciones de grupos violentos durante las manifestaciones del 2 de octubre, “resultó ser una estrategia fallida del Gobierno de la Ciudad, como otras acciones”.
“No es verdad que el operativo resultó ser un éxito como aseguran las autoridades. Hubo lesionados y destrozos, como en otras manifestaciones.
”Prueba de ello, y lo advertimos, existía el riesgo de que la violencia se saliera de control y así sucedió”, sostuvo el panista.
Incluso acusó al Gobierno capitalino de confundir su obligación de garantizar la seguridad con represión, por lo que opinó que el operativo implementado para la marcha del 2 de octubre sirvió de poco o nada para contener las agresiones de los grupos que no respetaron a mujeres, niños ni adultos mayores.
“Es inadmisible que la propia autoridad tolere la violación a la ley antes que salvaguardar los derechos de sus propios trabajadores, que no tienen ni la obligación, ni cuentan con los conocimientos, ni capacidad para enfrentar a grupos violentos”, denunció.
Atayde Rubiolo también destacó que la jefa de Gobierno “arriesga a los ciudadanos para evitar el costo político de la aplicación de la fuerza pública contra manifestantes violentos y envía, como escudo, a servidores públicos, en una clara violación a las normas laborales”.
Refirió que, de nueva cuenta, rompieron vidrios, lanzaron bombas molotov, hicieron pintas, agredieron a policías y periodistas, además de que el Cinturón de Paz se disolvió en cuanto comenzaron los problemas y, lo más grave, es que no hubo detenidos, “pues, otra vez, los policías sólo fueron observadores”.












