Abordar el tema del urbanismo es una oportunidad para pensar en la planificación de las comunidades sostenibles. El concepto implica planificar para mejorar la calidad de vida de las personas. Lo anterior implica la colaboración de todos los habitantes y de sus servidores públicos, pues sin ella no es posible mantener una ciudad limpia, ordenada, saludable y bien cuidada.
En el plan de la urbe destacan objetivos como aumentar el número de parques y zonas recreativas, descongestionar las zonas densamente pobladas, mejorar la red de transporte publico, disponer barrios según criterios estéticos y funcionales, disminuir la contaminación del aire y del agua, facilitar el acceso a los centros de educación y sanidad, entre otros.
Destaca el tema de la seguridad, para evitar que el crimen inflitre a la sociedad y a las autoridades policiales que deberán ser del todo honestas, con una conducta intachable, certificadas y evaluadas por los organismos competentes, y también por el juicio de la opinión pública.
Es un objetivo, igual de importante que los demás ya citados. En este sentido, existen organismos que sugieren organizar la información sobre las estrategias de seguridad que han funcionado en diferentes ciudades y crear un índice sobre seguridad urbana.
En este sentido, existen programas de asesoría, ante la necesidad de contener la violencia y el desorden urbano por medio de estrategias de prevención. Se impulsan compromisos y enfoques en esta materia, y se reconoce la responsabilidad de las autoridades locales en primera instancia.
Todos los puntos del plan de la urbe sostenible cuentan con acceso a asesoría por parte de organismos internacionales, con el fin de que esta forma de coexistencia pueda sostenerse en el futuro y no vaya al colapso. Y en todos se destaca la importancia de la planeación para obtener un resultado. No saber a dónde se va y proceder por criterios de quienes no asumirán responsabilidades, traerá malos resultados, se advierte en en diversas citas.
En lo que al país se refiere, durante el último medio siglo ha aumentado el flujo migratorio del campo a las ciudades, por lo que hay nuevos retos para las autoridades responsables, uno de ellos es el crecimiento de la población.
No son pocos los actores que ven en la dinámica actual una acelerada expansión de los centros de población urbana, en las ciudadea, lo cual se considera motivo de la atención de los gobiernos, todos llamados a trabajar junto a la sociedad para tratar de propiciar condiciones de armonía, orden y sustentabilidad en el desarrollo, pues los desafíos del urbanismo son los mismos que plantea la supervivencia en el futuro.
En el caso de Tuxtla Gutiérrez, se observan toda clase de problemas como los que se han mencionado. Existe hacinamiento en algunas zonas que se hallan en polígonos de riesgo que han sido observados por los organismos de seguridad del Gobierno federal. Además, el tema de las vialidades reclama una intervención urgente, pues frena y deteriora los pocos recursos de sus habitantes. El tema de los demás servicios básicos, es un pendiente también.
Sin embargo, la base, el primer peldaño es que las autoridades sean respetadas por los ciudadanos, algo que se gana con acciones y con la conducta cotidiana. Por eso, en materia de seguridad, a la ciudad capital se le augura un mal futuro.












